INSULA Retornos y pasajes de Benjamín Jarnés. Número 673. Enero 03
 
 

DOMINGO RÓDENAS DE MOYA /
BENJAMÍN JARNÉS: LA RELUCTANCIA AL DESVANECIMIENTO



A Ildefonso-Manuel Gil

Ni siquiera disponemos del convencional pretexto de un centenario para dedicar un número de Ínsula a Benjamín Jarnés. Nació demasiado pronto, en 1888, como para beneficiarse del racimo de centenarios que nos traen el 2000 y siguientes. En 1988 se celebró en Zaragoza un congreso conmemorativo (1) auspiciado por el entonces director de la Institución Fernando el Católico, Ildefonso-Manuel Gil, que también impulsó la publicación de doce Cuadernos jarnesianos con textos inéditos del escritor, muchos procedentes de sus cuadernos personales, así como una serie de libros monográficos (2). Aquel congreso y las publicaciones que lo rodearon fueron un hito en la reivindicación del valor de Jarnés dentro de la literatura de la Edad de Plata. No fueron exudaciones laudatorias que buscaran compensar el ninguneo sufrido por el escritor (y por un buen puñado de creadores republicanos), sino trabajos rigurosos basados en la ponderación de los datos y en el juicio desapasionado. Eugenio F. de Nora hizo un lúcido examen de su propia contribución al estudio de Jarnés en 1962, destacando que en él había «un sincero y casi valeroso (por ir muy a contra-corriente de las opiniones dominantes) reconocimiento del talento, de las cualidades estéticas y morales, de la alta representatividad de Jarnés», pero subrayando que «había también una dura, casi despiadada crítica, propia de alguien, como yo entonces, partidario militante de una literatura realista, testimonial y “comprometida”». En efecto, Jarnés tuvo que sufrir la acción o la omisión de una historiografía que se convirtió en adversaria ideológica, bien, como en el caso de Nora, por una presunta falta de compromiso político, bien por romper con la novela realista, considerada ésta una forma narrativa genuina, idiosincráticamente nacional, bien por el inequívoco republicanismo del escritor, bien por la inmoralidad de sus relatos, bien, en fin, por zacapellas personales.

Tras la oleada jarnesiana de 1988 empezó a moverse con lentitud la maquinaria editorial y académica. Rafael Conte recuperó en 1994 Viviana y Merlín, Ildefonso-Manuel Gil prologaba Locura y muerte de Nadie, yo mismo edité Paula y Palita, El profesor inútil y la Obra crítica, mientras que Francisco M. Soguero daba una cuidadosa edición de El profesor inútil y Armando Pego rescataba Teoría del zumbel. Se han ido sucediendo los artículos y estudios parciales que complementan y a veces rectifican los libros clásicos de Emilia de Zuleta, Bernstein y M.ª Pilar Martínez Latre, que siguen siendo referencias necesarias. Entre las últimas aportaciones merecen destacarse las de David Conte y José Enrique Serrano Asenjo (3). El primero aborda incisivamente el análisis de la novela de ideas jarnesiana y las razones de su olvido; el segundo escruta con solvente inteligencia crítica la reflexión de Jarnés sobre un género muy en boga desde 1928 y que él cultivó en abundancia, la biografía novelada. Otras aportaciones recientes son el volumen coordinado por Francis Lough, Hacia la novela nueva. Essays on the Spanish Avant-Garde Novel (Berna, Peter Lang, 2000), donde se le dedican un par de artículos pero el escritor está presente en la mayoría de las contribuciones; y el libro de M.ª Soledad Fernández Utrera Visiones de estereoscopio, en el que postula que la narrativa de vanguardia española aspiró a hibridar lo objetivo y lo subjetivo, el realismo representacional con el experimentalismo desrealizador (4). Fernández Utrera disiente, pues, de quienes, como Gustavo Pérez Firmat y a su zaga José M. del Pino, explican la narrativa nueva en términos únicamente de oposición y desafío hacia la narrativa realista.

En las aportaciones citadas, que se han ceñido a la producción bibliográfica sin tener en cuenta, por razones de espacio, los artículos en revistas y las ponencias en congresos, no se agota el interés por la obra de Jarnés. En este momento esperan ver la luz varias ediciones: la novela inédita El aprendiz de brujo, al cuidado de Francisco M. Soguero, y Epistolario y Cuadernos íntimos, en edición de Jordi Gracia y Domingo Ródenas, ambas publicadas por la Residencia de Estudiantes. También saldrá a la calle un volumen con la práctica totalidad de la narrativa breve jarnesiana, Salón de Estío y otras narraciones, editado por Juan Herrero y Domingo Ródenas y publicado por las Prensas Universitarias de Zaragoza y el Instituto de Estudios Altoaragoneses. Por lo que respecta al discurso crítico, aguardamos con impaciencia la colectánea Benjamín Jarnés y su entorno, coordinado por Francisco M. Soguero. Aparte de estos trabajos en prensa, están en marcha bastantes tesis doctorales sobre el escritor, tanto en España y Europa como en Estados Unidos, de las que cabe esperar nuevas iluminaciones.

A estas alturas todavía pecaría de inoportuno el apuntar algunos de los senderos poco explorados por donde debería adentrarse la investigación. Hay que empezar por leer a Jarnés, y no sólo la obra de ficción, sino su escritura ensayística (a juicio de Jordi Gracia la más resistente al paso del tiempo), y dentro de ésta no sólo la crítica literaria sino los ensayos y artículos que llamaré sociológicos a falta de mejor designación. Sin olvidar que el escritor, a semejanza de su amigo Ángel Sánchez Rivero, llenó decenas de pequeños cuadernitos con apuntes, pensamientos, virutas de novelas posibles, jirones de textos leídos, que permanecen parcialmente sin publicar y en los que se nos ofrece un escritor plenamente consciente de las fuerzas sociales y psicológicas, colectivas e individuales, que dieron al traste con el proyecto de progreso humano que fue la cultura liberal de la Segunda República.

DOMINGO RÓDENAS DE MOYA (COORDINADOR)

(1)  Las actas se publicaron como Jornadas jarnesianas, Zaragona, Institución Fernando el Católico, 1989.

(2)  La imprescindible guía de Juan Domínguez Lasierra, Ensayo de una bibliografía jarnesiana, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1988; Jordi Gracia, La pasión fría. Lirismo e ironía en la novela de Benjamín Jarnés, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1988; Víctor Fuentes, Benjamín Jarnés: Bio-grafía y metaficción, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1989, y César Pérez Gracia, La venus jánica, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1989.

(3)  David Conte, La voluntad de estilo. Una introducción a la lectura de Benjamín Jarnés, Madrid, Biblioteca Nueva, 2002, y José Enrique Serrano Asenjo, Vidas oblicuas: Aspectos teóricos de la «nueva biografía» en España (1928-1936), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2002, pp. 179-207.

(4)  Visiones de estereoscopio. Paradigma de hibridación en el arte y la narrativa de vanguardia española, Chapell Hill, University of North Carolina Press, 2001, esp. pp. 93-111

 
 
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